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EMOS
“La falta generalizada de información acerca de estas manifestaciones juveniles no ha permitido que se les de la importancia y el lugar que merecen.
Algunos medios de Opinión, tienen conocimiento acerca de los emos pero no lo suficiente todo porque son mas los "emos" FALSOS, que los que realmente lo son.
Jóvenes absorbidos por la matrix. Un mundo irreal donde no importa nada más que su propia ideología. Lo que significa que no cualquiera puede ser un Emo, pues según el sociólogo de la Universidad Autónoma de Nayarit, José Manuel Sánchez Bermúdez, para poder desconectarse del mundo de una manera consciente, es necesario tener resuelto lo básico: comida, ropa y vivienda.
“Si un muchacho se desconecta del mundo, es porque tiene asegurado lo básico. Aquí tenemos que pensar que los papás tienen un rol que cumplir para no permitir que sus hijos se desconecten. Es un problema al que las familias le ponen muy poca atención…aquí hay una complicidad entre los padres y los muchachos”.
Ningún joven se despierta por la mañana y dice: “hoy voy a convertirme en un Emo”. Los pensamientos suicidas no aparecen de repente, ni la melancolía está presente en sus temas de conversación después del desayuno.
Antes que cualquier joven se convierta en Emo, ya pasó por todo un proceso -según comentan los especialistas- quienes lamentan que los padres de familia no sepan leer las señales que envía el joven como parte de un proceso, sino que las señales las interpretan como hechos aislados.
De acuerdo con el trabajo Tribus Urbanas: Entre ritos y consumos. El caso Multiforum Cultural Alicia de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.“La falta generalizada de información acerca de estas manifestaciones juveniles no ha permitido que se les de la importancia y el lugar que merecen.".
Fuente: Enfoque Tepic, Yostaltépetl Ramírez 21/1/2008
“Si un muchacho se desconecta del mundo, es porque tiene asegurado lo básico. Aquí tenemos que pensar que los papás tienen un rol que cumplir para no permitir que sus hijos se desconecten. Es un problema al que las familias le ponen muy poca atención…aquí hay una complicidad entre los padres y los muchachos”.
Ningún joven se despierta por la mañana y dice: “hoy voy a convertirme en un Emo”. Los pensamientos suicidas no aparecen de repente, ni la melancolía está presente en sus temas de conversación después del desayuno.
Antes que cualquier joven se convierta en Emo, ya pasó por todo un proceso -según comentan los especialistas- quienes lamentan que los padres de familia no sepan leer las señales que envía el joven como parte de un proceso, sino que las señales las interpretan como hechos aislados.
De acuerdo con el trabajo Tribus Urbanas: Entre ritos y consumos. El caso Multiforum Cultural Alicia de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.“La falta generalizada de información acerca de estas manifestaciones juveniles no ha permitido que se les de la importancia y el lugar que merecen.".
Fuente: Enfoque Tepic, Yostaltépetl Ramírez 21/1/2008
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